Sara.... con los escasos datos que di de Sara en mi anterior entrada y cuantos juicios se han emitido sobre ella..... lo que me deja claro que juzgamos. Las madres adoptivas juzgamos a las madres biológicas, aunque hablemos de respeto y de que no es nuestro papel.... y que sé yo cuanto discurso. Y siempre procuramos que salga bien parada.
La historia de Sara es la de ella, única, personal e intransferible.
Lo primero quiero puntualizar algún dato que sí tengo y que es justo aclarar.
Sara nunca, retipo NUNCA, pensó en el bien del niño. Tomó una decisión egoista. Y apenca con ella, y vive con ella. Que no sufra no significa que no olvide, que no se arrepienta no significa que no recuerde. De hecho no abortó por que no pudo, y no creo que nadie aborte pensando en el bien del niño.
Sara no ha ocultado nunca a su entorno más directo su historia. Creía que su marido y sus hijos tenían derecho a saber lo que hizo y en casa se habla de ello con naturalidad y sin miedo. Sus hijos han hecho preguntas y han obtenido sus respuestas.
Los padres de Sara jugaron, y juegan, un papel importante en la vida de Sara. Son una familia en la que había, y hay, comunicación y respeto.
El amigo de su hermano, el "padre" de la criatura, sigue siendo amigo de la familia. También formó la suya propia y tiene dos hijos, el primero biológico, la segunda adoptada.
Y ahora lo que yo siento, lo que yo pienso sobre el dolor ajeno.
Desde el momento que cogí a mi hija en brazos han pasado por mi un amplio abanico de sentimientos y pensamientos hacia la figura de la madre biológica. Y lo menos doloroso, lo menos complejo, lo más fácil y más comprensible, lo que más se acerca a mis sentimientos de madre, es pensar en una mujer dolida, sufriendo cada minuto de su vida por la separación de un hijo. Pero mis sentimientos como madre no son universales.
Sentada en mi sofá, con mi portatil en la mesa, mi conexión a internet de alta velocodad, mi nevera llena de lo necesario y lo innecesario, un armario que me permito el lujo de sentir "vacio" en más de una ocasión, con un cine a mano, unas vacaciones que considero "imprescindibles", con............. podría escribir innumerables "con", por que es innumerable todo lo que tenemos en nuestro mundo. Y por mucho que queramos no podemos ponernos ni remotamente en el pellejo de alguien que vive sin nada, hasta sin esperanza.
Estos días estamos viendo imágenes terribles de Somalia, imágenes de madres con sus hijos en brazos, con hijos condenados a una muerte segura. Y no he visto en ningún sitio que quieran entregarlos "para darles una vida mejor". Veo madres que quieren a sus hijos y les abrazan y les ofrecen un pecho seco...... eso duele..... duele mucho. Hacen cientos de kilómetros en busca de una esperanza, aunque ésta sea vana.
El famoso reportaje de "Las Habitaciones de la Muerte" ya hablaba de abandonos masivos en China, en un tiempo en el que abandonar una criatura era entregarlo a una vida despojada de dignidad y casi de vida, ya que la muerte era una apuesta segura. No había una "vida mejor" al otro lado del mundo. También en ese reportaje hablaban de que antes de la ley del hijo único se abandonaba al hijo más débil cuando llegaba la hambruna para así porteger a los que tenían posibilidades de sobrevivir, fuera este un bebé o un niño de varios años. Y luego se tenían más.
En los años 30-40 no era tan raro que una familia que llegaba a ser demasiado numerosa entregase a los hijos pequeños para que los criasen a tías solteras o un matrimonio sin hijos cercano. En mi pueblo hay un caso, por no irme más lejos, y es la madre de una de mis amigas. Fue entregada a una tía soltera cuando nació por que había mucha hambre y lo de la casa no daba para uno más.
El caso de mi hija yo lo veo bastante claro, auqneu todo loq ue yo me imagine es sólo eso: imaginación. Demostraba claros síntomas de invalidez cuando se puso muy mala. Y no podían con ello, no sé si económicamente o de qué manera, pero no podían y la abandonaron. Y que nadie me salga con la ley del hijo único que me lo como. No me sirve que como sólo puedo tener uno dejo todo lo que no me guste hasta que me salga lo que me conviene...... y además me quedo con el papel de "la que sufre". No, a mi no me vale. La ley del hijo único es una putada, es una mierda. El sistema de gobierno chino, como toda dictadura, es una mierda, pero no justifica las acciones egoistas de los que tienen que sufrirlo. Y abandonar una niña por que es mejor tener un niño es elegir por la propia conveniencia. Y cuando uno elige está haciendo algo EGOISTA. Y que quede claro que no digo si es bueno o malo, si hacen bien o mal. Digo que es egoista, como lo fui yo cuando decidí ser madre de una niña china, como lo fue mi amiga Olga cuando abortó en su tercer embrazo, o como lo fue Sara cuando abandonó al primer niño que parió.
En el mundo habrá de todo; habrá Saras que llevarán su vida adelante sin sufrir por lo que dejaron atrás y las habrá que sufrirán por lo que dejaron. Y es tan digno sufrir como no hacerlo.
Yo no sé que sentimientos puede albergar hoy la mujer que engendró y parió a mi hija, esa mujer que fue su madre durante unos meses. Como no lo sabéis casi ninguno de los que leéis este blog y tenéis hijos adoptados o que lo habéis sido.
Yo al menos he conocido a alguien en primera persona que me ha demostrado que se vive con ello sin sufrir.