Lleva varios días preguntando otra vez y hablando de China, de su abandono, del orfanato.... A veces se echa a llorar, y dice que ella no quería que eso pasara, que ella no quería estar en el orfanato, que quería que yo estuviera con ella desde que salió de la barriga para no quedarse sola, que no le gusta lo que le pasó...... reune a sus fantasmas y me los enseña, me presenta a todos y cada uno de los "cohetes" que le rondan tantas y tantas noches...... Como duele su dolor..... y cuanto dolor hay ahí dentro.
De su operación hace ya un año y medio, y en todo este tiempo no ha dado ninguna muestra de recordar absolutamente nada de aquellos días. Ni siquiera cuando en mayo regresamos para la revisión. Sin embargo ayer me trajo los fantasmas del hospital, de la operación. Fantasmas con bata verde y mascarilla de los que recuerda muchas cosas. Y lloraba. Lloraba con un desconsuelo propio de sus momentos de más temores, de más cohetes.
Y qué recuerda..... pues me cuenta que los médicos, muchos médicos, la metían en un cuarto y cerraban la puerta y a mi decían que no entrase. Y ella tenía muuuuuuuuuuucho miedo por que no sabía si yo volvería. Creo que esto sudecedió cuando le hicieron la resonancia magnética, que entro despierta y la sedaron ya dentro.
También recuerda que entramos juntas a un sitio y tenía miedo, por que sabía que yo me iba a marchar, pero le pusieron "un pincho" en la nariz y se durmió y luego yo no estaba. Cuando me dijo esto se me saltaron las lágrimas, no puede retenerlas. Me evocó uno de esos ratos que difíciles, duros y dolorosos. Se acuerda de su entrada en quirófano. Me dejaron pasar con ella hasta la antesala del quirófano. Ahí el anestesista le puso un sedante en la nariz, con una jeringuilla (el pincho que dice ela), pero como la vió terriblemente nerviosa y no había ninguna otra operación, me vistieron de quirófano y me dejaron entrar con ella y quedarme hasta que se durmió. Dejarla en aquel quirófano es una delas cosas más duras que he hecho en mi vida; nadie sabe el trago que pasé, nadie. Y ayer lo lloramos juntas. Ella por su parte y yo por la mía. Nunca habíamos hablado de aquello y creo que nos sentó bien a las dos. Le conté lo difícil que fue todo, como sufrimos, el miedo tan profundo que pasamos....... y ella expresaba sus recuerdos y los encajábamos en la historia. Llenó algunos huecos, y abrió otros. Me decía: "mamá, tenía mucho miedo" y mamá le decía "yo también, hija, no sabes cuanto......"
Llegó un punto que no hizo falta hablar más, sólo nos abrazamos y lloramos juntas un buen rato. Cuando pasó el llanto, me djo "te quiero"...... y se fue a jugar.
Y qué recuerda..... pues me cuenta que los médicos, muchos médicos, la metían en un cuarto y cerraban la puerta y a mi decían que no entrase. Y ella tenía muuuuuuuuuuucho miedo por que no sabía si yo volvería. Creo que esto sudecedió cuando le hicieron la resonancia magnética, que entro despierta y la sedaron ya dentro.
También recuerda que entramos juntas a un sitio y tenía miedo, por que sabía que yo me iba a marchar, pero le pusieron "un pincho" en la nariz y se durmió y luego yo no estaba. Cuando me dijo esto se me saltaron las lágrimas, no puede retenerlas. Me evocó uno de esos ratos que difíciles, duros y dolorosos. Se acuerda de su entrada en quirófano. Me dejaron pasar con ella hasta la antesala del quirófano. Ahí el anestesista le puso un sedante en la nariz, con una jeringuilla (el pincho que dice ela), pero como la vió terriblemente nerviosa y no había ninguna otra operación, me vistieron de quirófano y me dejaron entrar con ella y quedarme hasta que se durmió. Dejarla en aquel quirófano es una delas cosas más duras que he hecho en mi vida; nadie sabe el trago que pasé, nadie. Y ayer lo lloramos juntas. Ella por su parte y yo por la mía. Nunca habíamos hablado de aquello y creo que nos sentó bien a las dos. Le conté lo difícil que fue todo, como sufrimos, el miedo tan profundo que pasamos....... y ella expresaba sus recuerdos y los encajábamos en la historia. Llenó algunos huecos, y abrió otros. Me decía: "mamá, tenía mucho miedo" y mamá le decía "yo también, hija, no sabes cuanto......"
Llegó un punto que no hizo falta hablar más, sólo nos abrazamos y lloramos juntas un buen rato. Cuando pasó el llanto, me djo "te quiero"...... y se fue a jugar.