viernes, 18 de diciembre de 2009

DEL APEGO II

Transcurren los meses y la relación cambia. Veo (y siento) que mi hija tiene ya seguridad en sus sentimientos y en los nuestros.
Desde su ingreso en el hospital cambió y pasado ya un mes el progreso es enorme. Conmigo es muy cariñosa, y me dice unos "te quiero" que me derriten; me hace mimos, me da besos, se preocupa muchísimo cuando me ve triste o que demuestro dolor...
Ayer fuimos al médico por que estoy con un catarro muy fuerte, mucha tos, me ahogo, no tengo voz. Me auscultaron y me pusieron el chisme en el dedo para medir la oxigenación. Teníais que haberle visto la cara de angustia que se le puso. Me cogió la mano que me quedaba libre y, acariciándomela con mucho cuidado, me decía "tranquila, estoy aquí, no te austes". Casi se me saltan las lágrimas. Eso mismo le decía yo a ella cuando estuvo tan malita y le ponían todos esos chismes en urgencias.
Por las noches ya no quiere quedarse en el sofá, quiere que subamos a su cama. Y ahí es donde desata todo su caudal de cariños, mimos y confidencias. Y podéis imaginar como disfruta Mamá, ¿verdad? No quiero cantar victoria demasido pronto, pero cuando se duerme así, lo hace tranquila toda la noche, sin sueños ni miedos, y se despierta y viene a mi cama ya casi de buena mañana (hacia las 5 y media o las 6) para dormir conmigo un ratito. Me encanta que se venga a mi cama. Es una gozada tenerla y sentirla tan cerquita, tan relajada, sentir su calor y su olor. Más de una mañana me he emocionado teniendola así.
A su padre también le demuestra mucho cariño. Está todo el día preguntando por él y disfrutra muchísimo cuando estamos los 3 juntos. Juega a que hace lo mismo que él y se puede pasar la mañana detrás suyo trasteando con herramientas o un trozo de madera, ayudandole (jajajaja ¿ayudando?)
Curiosamente donde más se nota su seguridad no es en su relación con nosotros, es en su relación con otras personas. Ella misma está abriendo su círculo de cariño. Se está apegando a personas de nuestro alrededor, seleccionando. Por ejemplo, a mi padre le adora. Estar con el Abuelo es fiesta para ella, se pone como loca. Cuando vamos a su casa y no está el abuelo, se queda pendiente de que llegue. Y le da unos besos y unos abrazos... que mi madre se muere de envidia. Con mi madre en cambio no es así. Al principio no la podía ni ver, pero ya la va queriendo, pero esas muestras de cariño no las tiene con ella ni de lejos. El día del entierro de la Bisabuela se quedó con mi madre, unas 3 horas, y estuvo todo el tiempo tranquila y confiada, sin miedo. Preguntaba por mi de vez en cuando pero sabiendo que volvería.
Igual pasa con mis amigas. Nos reunimos todas, o casi todas, las tardes con nuestros hijos. Los días buenos en el parque, los malos en una cafetería con patio (nosotras estamos calentitas y ellos jugando a entrar y salir). Xiao se realiona ahora con todos ellos, niños y adultos, por sí misma, no a través de mi. Hay quien le cae mejor y quien le cae peor. Hay a quien reclama atención y hay a quien no. Ella ya elige a quien quiere y a quien no.
Antes de ayer, cuando volvimos del pueblo, al acostarse me estuvo dieciendo cuanto quiere al abuelo (a su manera, claro). Como acababamos de estar con mis suegros la dirigí un poco hacia ese abuelo. Este fue la conversación:
Xiao. "buelo mucho, mucho,mucho" (haciendo gesto de abrazar y de besar)
Mamá: "¿quieres mucho al abuelo P?"
X: "no, no, P pesao, Mamen no usta, no, no. J. (J, mi padre) mucho, mucho"Le solté el rollo de que el Abuelo es bueno, te quiere mucho, etc. Pero ella se queda con que "P. pesao" y de ahí no sale. También lo dice de una de las hijas de mis amigas; la niña es muy empalagosa y siempre está dandole a Xiao en besos y abrazos. Y la cantinela es la misma "Mena (se llama Jimena) no usta, pesa (pesada)". Vamos que lo tiene clarísimo.
Creo que toda esa seguridad que va demostrando hacia su entorno, para querer o no querer, para que le guste o no le guste, es un reflejo de lo segura que ella está de su entorno y de las personas que le rodean, del papel de cada uno.
Verla feliz y segura es una satisfacción enorme, la maternidad es una satisfacción enorme.







3 comentarios:

  1. Me gusta mucho lo que nos cuentas, me alegro que Carmen vaya demostrando seguridad con ella misma sobre su entorno...
    Laura.

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  2. Me emociono sólo con leerte. Sí, tendremos que esforzarnos mucho, pero luego, las conquistas se disfrutan muchísimo más.
    Un abrazo.

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  3. Al leerte me emociono, hasta tal punto que estoy con el pañuelo y el teclado. Me alegro mucho por estos grandes pasos que tanto significan. No me extraña que te derritas con tu princesa.
    Un besazo
    María

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