miércoles, 11 de mayo de 2011

¿Y SI TU "PARECES"?

Esa sencilla pregunta me la hizo mi hija hace unas semanas, así, sin venir a cuento, sin haber dado un sólo indicio de que la desaparición de su madre le preocupase. Pero parece que así es.
Desde esa pregunta ha pasado por una serie de actitudes absolutamente dispares, ha pasado de un extremo al otro de un minuto para otro.
Lo más inmediato fue una acitud normal, la de siempre, pero siempre preguntando por situaciones en las que ella cree que yo "paresco": si te pones malita y te llevan al hospital, si te "mores", si te vas "leeeeeeeejos, mu mu mu mu leeeeeejos" y te olvidas de mi, si un señor malo, mu mu malo te lleva fuera (eso de llevarte fuera debe ser lafo parecido a secuestrarte, peor no lo sé muy seguro ..... ), bueno, un montón de situaciones, alguna rocambolesca que a ella le parecen posibles y que provocarian mi desaparición.Y en sus suposiciones siempre hay fuerza mayor, es decir, nunca desaparezco por voluntad propia.
Cuando las preguntas parecían haber sido respondidas ha pasado a la rebeldía, al enfrentamiento más radical y duro, muchas veces un poco kamicaze, por que sabe que no tiene nada que hacer y aún así ataca y se enfrenta...... muy borrica ella. Una semana, una larga e interminable semana en la que todo era desobedecer, saltarse las normas, hacer lo prohibido, decir toda clase de impertinencias, enfrentarse, ignorarnos como si estuviera sorda, montar numeritos aquí y allí....... podría seguir con la lista, pero podéis imaginarla. Y no era una de cal y otra de arena, era todo arena........ agotador, desesperante y desconcertante.
Durante esta semana guerrera (por denomiarla de alguna forma) me ha dicho lindezas magníficas: "no quiero que me quieras", "no quiero que seas mi madre", "no quiero tener una madre", "no me gusta que seas mi madre", "quiero irme a China sola", "quiero que te vayas y me dejes sola", "no quiero estar en esta casa con vosotros"...... y alguna que otra más. Aún sabiendo que es su rabia y su miedo lo que le hacen hablar así, duele, duele mucho. Que joia es esta brujilla mía, tiene 4 años y sabe envenenar los dardos. Por que teníais que oirla, el tono, el gesto...... He aguantado el tipo lo que he podido, pero yo tambien ha ido in crescendo, cada vez más caliente, con menos paciencia, cada vez subiendo el tono y viendo que explotaba. Y exploté. Ayer en el desayuno llegamos al punto álgido y exploté, despues de una semana tomándome el pulso, o mejor dicho, tocándome el hígado y las narices, me puse rabiosa y le monté un pollo descomunal, uno de esos que le dejan a una hecha polvo, cargo de conciencia, mal sabor de boca, peor rollo..... en definitiva, fatal.
Y ella se asustó, se asustó mucho. Y no me extraña por que yo parecía la niña del exorcista 40 años despues..... pero parece que le ha hecho reaccionar. Pasó el día como la seda, bueno mejor dicho, como la niña que es, y hoy lleva el mismo camino.
Pienso que se está dando cuenta de su cariño, de su vínculo y de su dependencia afectiva y que le da miedo. Pienso que esa actitud desafiante y bravucona se debe a eso, a su miedo a perderme y me pone a prueba. Y una vez "probada" se derrumba. Y hoy se ha derrumbado. Hace un rato se me ha dormido en brazos y la he ido a dejar en el sofá; cuando ha sentido entre sueños que me alejaba se ha puesto enferma de miedo, llorando y llamandome. Se ha abrazado y me ha dicho que no la deje sola nunca, nunca, que no quiere estar lejos de mi, que "senesita" que esté con ella y la cuide, que no quiere estar nunca más....... y lloraba y lloraba......  le ha costado tranquilizarse. Abrazada a mi y entre suspiros, se ha vuelto a dormir........
Ojala sepa ayudarla a superar todos sus miedos y llegue a sentirse tan seguira que no necesite probarme, ni a mi ni a nadie.

5 comentarios:

  1. No te puedes llegar a imaginar lo muchísimo que me suenan esas frases. Una vez, por casualidad, grabamos una de sus "lindezas" y cuando se vio años después sólo supo decir "¿pues sí que me queríais no?" completamente sorprendida.

    Todo pasa, amiga!

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  2. Que lindo tu post, que lindo sera cuando lo pueda leer de grande y saber la suerte que tuvo, te felicito y me alegro por ambas, besos, lucre

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  3. Yo coincido en el análisis, creo que le aterra depender afectivamente de tí.

    Imagino el miedo que debe sentir a perder lo que tiene. Como dijo un día mi hijo -Os quiero, pero no se si quiero demostraroslo.

    Ojala nos acompañe la salud física y mental durante muchos, muchísimos años, porque nos hará falta.

    Me quedo con lo que dice Alba de que todo pasa, que reconforta un montón.

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  4. También me suenan esas palabra, mi hijo ya las dice menos, pero llevamos una semana que está un poco más inquieto y movido que de costumbre, y ayer me dijo que quería que le pegara (lo dijo cuando tan solo le dije que no se levantara para coger una manzana del frigorífico porque aún le quedaba por terminar el plato que tenía delante de él), yo le pregunté por qué decía eso, si yo alguna vez le había pegado. El me seguía diciendo que le pegara (como diciendo: he sido malo, pues pégame que me lo merezco, algo así), y luego fue cediendo un poco y ya me decía que le pegara pero flojito. Le hice saber lo triste que me ponía oírle decir esas cosas porque yo lo quería con toda el alma y hasta en esos momentos lo quería más que a mi vida, en fin, es una carrera de fondo, nuestro hijo lleva ya más de cinco años con nosotros pero no sé cuánto tiempo durará esa inseguridad, esa coraza para que no le hagan daño, ese pensar que siempre los demás quieren herirle y que él es la víctima...A veces me vengo abajo porque parece que hay rachas que van bien y de pronto hay otro paso para atrás. Pero supongo que sí, que es lo que decís, que esto pasará, a lo mejor vendrá otra cosa con otra edad, pero esto pasará...
    Carmen, sinceramente creo que lo haces bien, lo mejor que sabes hacerlo, y es normal que a veces, por mucho que nos contengamos, somos humanos y explotamos, aunque luego nos arrepintamos.
    Un beso fuerte.

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  5. Hola, permiteme que te de mi opinión.Entiendo que te duela lo que tu hija te dice, pero si dejas que te duela su proceso de vinculación, su lucha interior solo nos llenamos de emociones que en nada ayudan a nuestras hijas. Mucho cariño y amor y besitos... y luego en un enfado todo la seguirdad que hemos querido dar la tiramos por tierra. Y vuelta a empezar. Lo he vivido y lo sigo viviendo. Nuestras hijas tienen una dura coraza de desamor. Utilicé un truco con mi hija para tratar de calmar su inseguridad que me funcionó. Con mucho teatro le decía (todos los días durante muchos días) que aunque me fuera a trbajar o a la luna esbamos juntas, proque siempre la tengo en mi pensamiento y de ahí nadie la puede quitar. Si me duermo está en mis sueños y si me muero me volveré fantasma y la cuidaré igual igual. Nada ni nadie puede quitarte de mi pensameinto y corazón. Le hacía tanta gracia lo que le decía que ahora me lo dice ella: ¿Mami, a qué siempre me tienes en el pensamiento? No se porqué pero esto funcionó.
    Itsaso

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