viernes, 18 de marzo de 2011

ANIVERSARIOS

En estos días de marzo estamos de aniversarios. Celebramos dos años de haber conocido a nuestra hija, de haber visto su carita por primera vez. También hace un año de su operación, de aquellos 15 días previos al quirófano en los que la posibilidad de perder a nuestra hija acechaba, cuando dimos la movilidad de sus piernas por perdida. Ufffff, me eñurgo de acordarme.....
Pero ni era su destino ni era el nuestro. Y las cosas que sucedieron despues fueron mucho mejores que las previstas, infinitamente mejores, alentadoras y positivas. Pudimos celebrar nuestro primer año juntos con risas y sonrisas, con una vida y no con la esperanza de una vida.
Un año despues se pueden valorar las cosas de otra manera, con toda perspectiva y toda la realidad que, a día de hoy vivimos.
La primera vez que me dijeron que Xiao tenía vejiga neurógena lloré, lloré muchísimo. Toda la información que encontré sobre ello no era precisamente alentadora ni agradable, me pareció terrible. Realmente no se parecía a lo estoy viviendo, pero esa es otra historia. Ese diagnóstico cambió y se suavizó y nos llenó de esperanza. Hasta que llegó la imagen la tumor. Era un 12 de marzo. Yo esperaba en una sala a que me devolvieran a mi hija, a mi pequeña; le estaban haciendo una Resonancia Magnética y la habían anestesiado. Con ella estaban una tía mía, médico, y una amiga muy cercana que es anestesista. A mitad de la prueba salió mi tía, muy seria..... y se me hizo un nudo en la garganta: sabía que me iba a decir algo malo. Todas las personas que estaban en la sala se volvieron a mirarnos, todos sabíamos que no eran buenas noticias. Y me lo dijo: "le han encontrado un tumor en la columna. Hay que operar cuanto antes". Aguanté el tipo, aguanté las lágrimas, aguanté el miedo, aguanté todo un mundo desmoronandose..... allí sola en aquella salita, acompañada de 4 pares de ojos que me miraban compasivos. Llamé a mi marido, no sabía como decirselo así que se lo solté así, sin más. Necesitaba soltarlo.
Luego vino un "parece benigno" que nos tranquilizó. Pero duró muy poco. En cuanto los radiólogos lo vieron dijeron que no era bueno y que había que operar muy rápido. Cuando el que emite su diagnóstico es el neurocirujano aquella cosa era aún peor. Ingresó en el hospital el 21 de marzo y el 29 la operaron.
Fueron días de mucho miedo, de angustia, de dudas, de porqués...... menos mal que duró poco, por que el miedo no tuvo tiempo de asentarse en nosotros y pudimos sacarlo más rápidamente. Pero el recuerdo de esa sensación de miedo aún me angustia. "Para salvar su vida es muy probable que tengamos que sacrificar la movilidad de las piernas", me dijeron dos días antes de la operación. Era viernes y nos dejaron pasar el fin de semana en casa. Cuando veíamos a nuestra hija correr por la calle, tirarse por el tobogán, mirarnos confiada y tranquila..... ay, Dios, como llorabamos. Nunca olvidaré aquellas lágrimas de su padre y mías, sentados en la vallita del parque mirándola correr.....¡¡¡¡que amargas son las lágrimas que produce el miedo...... que amargas!!!!
Pero nada de eso ocurrió. El tumor no era tal y no era maligno. Los nervios de sus piernas estaban intactos, podía mover los pies, caminar, correr, tirerse por el tobogán..... pero su vejiga siendo neurógena.
Esta vez el diagnóstico no fue terrible, no me hizo llorar, no me dolió. Esta vez sonreí y dije que me daba igual, que eso no era nada. Claro, no era nada comparado con lo que podía haber sido.
Pero el tiempo pasa y los problemas se van normalizando. Ya no siento el miedo que sentí, ni perder a mi hija es una posibilidad cercana, ni una invalidez casi una certeza. No, ahora nada de eso me edulcora lo que mi hija padece.
Vivir con una vejiga neurógena no es difícil, pero tampoco es fácil. Ya llevamos un año con esto y ya puedo hacer valoraciones menos dramáticas, menos influenciadas por la sorpresa, el miedo o el desconocimiento.
Pero casi que mejor las dejo para otra entrada...... ahora, sólo estamos de aniversarios......

8 comentarios:

  1. Querida amiga...qué bien que todo haya quedado en eso, un aniversario, para recodar con una sonrisa en la boca...porque tu hija está sana y vive...a pesar de los esfuerzos extras que teneis que hacer cada día...un besote enorme...

    ResponderEliminar
  2. Ayyy Xiao, se me ponen los pelos de punta y no puedo reprimir las lágrimas al imaginar como debieron de ser aquellos días. gracias a Dios (o a quien sea) tu hija está bien, y la teneis con vosotros. Sois muy valientes. Un besazo

    ResponderEliminar
  3. pues entonces: FELIZ ANIVERSARIO ... y que disfruteis de un fin de semana soleado!

    ResponderEliminar
  4. Hay que disfrutar de lo bueno tan intensamente como sufrimos (sin poder evitarlo) de lo malo.
    Felicidades!!!
    Marta

    ResponderEliminar
  5. vaya, q mal lo debieron pasar, hay q recordar las cosas lindas y celebrar por ello. un besazo

    ResponderEliminar
  6. Recuerdo tanto el relato de aquellos días... uffff... sois fuertes, los tres!!
    Un abrazo,
    Mariajo

    ResponderEliminar
  7. Muchas felicidades por todos los aniversarios, todas esas experiencias son ahora piezas de vuestro puzzle, todo nos cambia, nos deja su huella, yo creo que a vosotros a los tres os ha echo mas fuertes y estar mas unidos, o eso me parece a mi intuir..
    miles de besos
    isa

    ResponderEliminar
  8. Disfrutad del aniversario. Todo en esta vida parece tener un sentido, la union en vuestro caso hace la fuerza.
    un beso
    laura

    ResponderEliminar