miércoles, 13 de enero de 2010

HAITÍ

Hoy se me han revuelto algunos sentimientos dormidos, de esos que parece que de vez en cuando quieren regresar del pasado.
Me tengo que remontar a hace bastantes años y a otra vida, la mía de entonces. Mi camino hacia la maternidad y la adopción empezaron hace muchos, muchos años. Entonces tenía una pareja que no me decía que no pero tampoco me apoyaba. Cuando me cansé de tratamientos, médicos y hospitales quisé intentar una adopción internacional. Entonces no era como ahora, era difícil y complicado, pero posible, incluso en algunos aspectos más fácil que ahora. Yo tenía contactos en Haití, en orfanatos, y los puse en marcha. Una tarde recibí una llamada de Puerto Principe; era mi amiga que estaba allí. En uno de los orfanatos con los que trabajaba había un niño, de 18 meses, sin filiación y declarado adoptable. Si consentíamos el niño vendría a España con ellas en unos días. Se llamaba Nelson y tenía unos enormes ojos negros y una mirada profunda y dulce. Mi pareja se negó, se cerró en banda y se negó. Tuve que llamar a Haití esa noche para decir que no. Se me rompió el corazón.
El caso es que con el tiempo me separé, con el tiempo conocí a mi marido y con él, el camino de la adopción volvió a ser el mío. Creo que era mi destino.
Desde entonces no ha pasado un día en que no me acuerde de Nelson. Sé que creció en el orfanato y sé que salió un día de allí hecho un mozo. Y ya no supe más de él.
Un trocito de mi corazón estará siempre en aquel pais. Y hoy me ha dado un vuelco cuando he leido lo del terremoto y no he podido evitar pensar qué habrá sido de Nelson.

8 comentarios:

  1. ¡Ojalá Nelson haya tenido mucha suerte en su vida!
    Seguro que no lo olvidarás nunca.
    Un abrazo

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  2. Decisiones tremendamente difíciles!! Espero, como Mar, que haya tenido mucha suerte.
    Saludos,
    mariajo

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  3. Que historia más triste y dura.
    Siento lo mal que lo devistes pasar y como las compañeras, ojalá Nelson haya tenido una bonita vida.
    Laura.

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  4. Jooooo...que historia más triste...Yo también espero que Nelson tenga unos papás y que sea feliz. Y por supuesto...que no le haya pasado nada.

    Bicos, guapa!!

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  5. A veces la vida nos manda experiencias muy, muy difíciles, aunque siempre aprendemos de ellas.
    ¡Qué dificil pasar por esa situación!

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  6. En parte te entiendo es duro decir no a un peque, en mi caso tuvimos que decir que no por motivos de salud muy graves, aún así la tendré clavadas a hierro en mí.

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  7. Tiene que ser muy dura una situación como la que viviste. Seguramente a Nelson le buscaron otra familia que le esperaba también con gran ilusión.

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  8. Realmente espero que Nelson haya tenido suerte. La vida es muy larga y quizas te sorprenda!! seamos positivos. Te deseo mucha suerte en este nuevo camino.

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