miércoles, 10 de noviembre de 2010

"FANATO TABA SOLA YO"

El lunes por la noche tuvimos otra de nuestras conversaciones, una de esas que te dejan tocada como madre, como persona. Una de esas conversaciones llenas de madurez y de comprensión y a la vez llenas de inocencia y de imcomprensión.
El lunes fue un día de emociones y excitación por la excursión al teatro. Xiao tuvo una tarde difícil, de esas en las que no deja de tocarte los higadillos y de sacarte de quicio. Contestona, rebelde, oponiendose a todo, desobediente.... y un largo etc. Cuando está así procuro armarme de paciencia y recurrir a toda esa información que se va adquiriendo leyendo y viendo. Pero llega un momento que no hay más paciencia, que se ha vaciado el bote y no hay paciencia de la que tirar. El lunes me llegó ese momento de "no hay más paciencia" y me enfadé cuando la llevaba a la cama. Me enfadé mucho. Y se lo hice saber.
La acosté, en mi cama como siempre, y yo con ella, pero le dije que estaba muy enfadada y no quería juegos ni quereres; me contestaba muy mal, muy agresiva. Yo me reafirmaba en mi enfado y le decía que hasta que no se tranquilizara y me piediera perdón seguiría enfadada. Despues de un rato así se derrumbó. Empezó a hacer pucheros, a contener el llanto que le venía sin remedio. Le pregunté que pasaba. No podía hablar por que no quería llorar. La abracé y rompió el llanto. Ese llanto de miedo, de angustia. Y me dice que no quiere que me enfade, que no quiere que esté enfadada. La abracé muy fuerte y cambié mi tono. Le dije que estaba enfadada por que no me gusta que me hable mal, que me desobedezca y que me chille. Que me enfado para que ella sepa que esta haciendo las cosas mal, a pesar de que las sabe hacer bien. La niña, echa un mar de lágrimas, se aferraba a mi y me decía que no quería que me enfadase, que no quería que estuviera enfadada.
Mamá: "pero hija, mamá se enfada y no pasa nada, te quiero igual"
Xiao: "no quiero tu fadada, da miedo a mi"
M: "¿por que te da miedo, mi vida?"
X: "sustada yo tu fadada"
M: "¿pero que te asusta, hija?"
Aquí entramos en una espiral de la que no salíamos. Hice la pregunta de mil formas y le dí mil vueltas. Si la niña había llegado a este punto creo que podía verbalizar el motivo de su miedo, y creo que eso es bueno. Pero yo no puedo decirle las palabras, las tiene que encontrar ella. Tiene que ser ella la que exprese su temor y sus fantasmas.
Despues de varias vueltas me dice:
X: "mamá fada papá castiga a mi dormir cuarto mío, sola" (aumentan la angustia y el llanto)
M: "pero no estás en tu cuarto, estás en la cama de mamá y papá y yo estoy contigo. Ya te prometí que no ibas a dormir sola y lo estoy cumpliendo"
X: "fanato taba sola yo. Xiao no kiriba estar fanato. cuarto mío toy sola y no kero"
Fantástico, lo ha dicho, ha verbalizado su angustia y su miedo. Se echó a llorar, pero diferente. LLoraba con esa pena profunda que le sale cuando habla de China.
Me echó en cara haber tardado mucho en ir a buscarla, me dijo que allí no quería estar que estaba sola y estaba triste...... me dijo muchas cosas.
Luego jugó al cambio de roles que tanto le gusta y me dice que ella es mamá y sale corriendo a coger un avión para ir a buscarme. "y ya tamos juntas y somos filices, ¿a ke sí?"
Se durmió abrazadita a mi, con una sonrisa en la cara.
Y yo me quedé una pena inmensa por esos años de soledad, por ese miedo. Pero satisfecha de que Xiao sea capaz de hablar y de decirme lo que le pasa.

8 comentarios:

  1. Que dificil es a veces, Carmen tenía 9 meses cuando la adoptamos, así que no se puede acordar de nada, sólo lo que yo la voy contando, pero a veces me dice, estoy triste, me acuerdo de cuando estaba en China y me pongo triste, se objetivamente que no se puede acordar, pero sabe en su interior que la estancia en su pais natal no fue agradable, por decirlo de alguna manera.
    Yo la digo no estabas sóla, estaban dos amigas suyas que son del mismo orfanato, y a las que adora, me gusta que sepa que no es única en su situación, y me dice ya pero ellas también estaban tristes, tu estabas triste aqui? y papá? y los papas de M. y A. Y yo la digo que si.
    Mi Carmen no es tan espabilada como la tuya y no va tan allá. Pero algo le ronda
    Un saludo
    María

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  2. Debe ser dificil, dale mucho cariño y un besito de mi parte!

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  3. Como conectamos emociones, unas nos recuerdan a la otra. El enfado a la soledad y el miedo de nuevo al abandono. Esta es su historia, que tu como nadie sabes ayudarle a digerir y afrontar. Pero no te sientas ma contigo misma amiga, tu tienes derecho a enfadarte, lo que eso levantó en su alma, no es tuyo es de ella. Pero enfadarnos es lógico, normal y bueno para ella. Sigue reconduciendo su dolor y emociones y solo un consejo por si te sirve, ayudala a distinguir emociones. Aunque todas de tonalidad negativa, son diferentes unas de otra. El enfado, del miedo, y del abandono y la soledad. Es dificil, pero eres una maestra para mi.
    un besazo.
    No sabes como a nuestro nivel de 9 mese y 36 años, nos pasan cosillas que recuerdan a esto. Quiero que sepas que como madre, me siento igual de mal en esos momentos.

    otro beso y abrazo.

    laura

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  4. Un beso muy grande para las dos!!!!
    Es buenísimo que vaya explicando poco a poco lo mal que lo ha pasado sola...
    Otro beso para tí, para darte mas fuerzas, por ser tan buena madre!!!!!

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  5. Un relato sobrecogedor. Entiendo tu angustia por su sentimiento, por su soledad, entiendo tu dolor. Pero como tú bien dices, qué importante es que haya sabido expresarlo, con tu ayuda persistente y constante que ella estoy segura que te agradece y te agradecerá siempre. Es admirable cómo lograis comunicaros.

    Mucho ánimo y un abrazo muy fuerte.

    Lyd.

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  6. Sigue ahí, con ella Carmen. Sigue escuchando sus emociones. Gracias por compartirlas, ya sabes que lo agradezco infinitamente.
    Un abrazo

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  7. Ya sabes como me identifico contigo, sobre todo en esos momentos en que por la cabeza está pasando toda la teoría, y sabes lo que debes hacer, pero no puedes más, porque ademas ellos se afanan en buscarnos los limites, yo creo que para reasegurarse de que pase lo que pase, hagan lo que hagan siempre estaremos ahí.

    Lo haceis genial las dos, tu la ayudas a encontrar la via para expresarlo, pero ella es increíble
    conectando emociones y sacando conclusiones.

    Cuando tenga un mayor dominio del lenguaje, puede ser el no va más.

    un beso

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  8. Ah! una cosa más. Laura habla de algo que me parece muy interesante.
    Ayudar a identificar las emociones negativas.

    Esto yo lo intento hacer pero se ve que con poco éxito. Mi hijo solo reconoce sentirse triste. La rabia, el enfado, la frustración, ... etc.
    no las identifica.

    Hemos leído cuentos respecto a eso, y yo suelo poner en voz alta las mias con facilidad, pero no funciona.

    Se admiten sugerencias.

    Besos

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